banner
Boletín ASOCEAN   (No. 25 :: MARZO 2014)
Daniel Colaboración de Daniel Loya Salinas   [email]

Daniel Loya Salinas obtuvo el título de Oceanólogo por la Facultad de Ciencias Marinas de la UABC, y desde 1981 ha colaborado en proyectos de investigación en la División de Oceanología del CICESE, donde actualmente esta encargado del Departamento de Embarcaciones Oceanográficas.

"Aplicación del liderazgo distribuído en las asociaciones
de profesionistas para el análisis de los avances
científicos de las ciencias del mar."

La creación de las asociaciones de profesionistas es un anhelo generalizado entre los egresados de las carreras a nivel licenciatura que requieren cédula profesional para ejercer su profesión. Esas asociaciones le facilitan a los profesionistas el mantener un enlace con la escuela o facultad de donde egresaron, aunque una función elemental que incluso a opinión de muchos las justifican plenamente es para asuntos como las bolsas de trabajo para apoyar a los recién egresados.

La existencia de ese tipo de asociaciones también representa la posibilidad de establecer un vínculo entre los profesionistas de mucha experiencia (incluso los que ya se jubilaron) y aquellos que recién se graduaron o titularon, para orientarlos respecto a planes de vida asociados a su desarrollo profesional.

Para algunos es un medio de comunicación con los gobiernos (municipal, estatal, federal) para participar en las consultas sobre modificaciones a las leyes estatales para el ejercicio de las profesiones o acceder a cualquier tipo de información (especialmente la del tipo normativo) que pudiera ser de impacto para su desarrollo profesional, mientras que para otros el pertenecer a ellas es meramente un adorno en su resumen curricular, una manera de estar en contacto con sus amistades de la escuela, o el tener algo mas que decir cuando alguien les pregunta a que se dedican, aunque en ocasiones declaren que pertenecen a cierta asociación aunque no sea cierto.

Sin embargo, el mayor reto de las asociaciones de este tipo no representa el esfuerzo necesario para su creación y registro (sin menospreciar todo lo que implican, ya que requieren de una serie de trámites, requisitos, etc.), pues al terminarlos es cuando el verdadero trabajo inicia.

El mayor reto es no menospreciarlas, es aprovecharlas por lo que son, una herramienta organizacional que nos permite hacer cosas, siendo quizás esta frase lo que representa el mayor beneficio potencial para los profesionistas, es decir, nos permite hacer cosas como grupo, como gremio.

Una aplicación de esto es el trabajo minucioso y contínuo que se necesita para entender la manera en que cada disciplina o especialidad de las ciencias del mar está cambiando, evolucionando o progresando. Ese trabajo es mejor cuando los profesionistas de las ciencias del mar son los que lo realizan, en lugar de que sean periodistas que van de tema en tema, de profesión en profesión, de arenas sociales a políticas a económicas a poblacionales, etc., sin apreciar muchas veces los elementos más finos de cada profesión.

Nos tocó vivir en lo que algunos llaman "tiempos exponenciales", donde las condiciones cambian rápidamente, porque lo único constante en nuestras vidas es el cambio. Lo que define la evolución de las profesiones es un conjunto de condiciones que tienen interaccion entre si y que producen los cambios que vemos. Se recomienda el extraordinario video de YouTube "Did You Know?" (2008) como un ejemplo de la vertiginosidad de los cambios.

Por lo anterior es importante estudiar como van cambiando las ciencias del mar, que nos espera en 10, 20, 30 años, que se esperará de nosotros, como será el mundo en el futuro; pero con todo lo que tienen que hacer las mesas directivas de las asociaciones de profesionistas, su mayor limitante es el tiempo, ya que todos tienen sus propios trabajos y le dedican el tiempo extra a las labores de la asociación, por eso es importante crear comisiones que estudien cada faceta de la carrera, cada especialidad, trazando sus cambios, modelando su comportamiento para tratar de predecir los posibles escenarios.

Para poder convertir en realidad esa idea, es necesario solucionar un problema frecuente en la operación de las asociaciones de profesionistas que se manifiesta a diferentes niveles de su estructura. El problema es la falta de liderazgo, tanto a nivel de la mesa directiva como a nivel de los socios.

Tradicionalmente cuando se piensa en liderazgo nos limitamos a su aplicación hacia los miembros de la mesa directiva, pero esto representa un defecto intrínseco en la manera de pensar sobre las asociaciones, y de eso trata también este ensayo.

Existe una tremenda inercia para que cuando pensamos que falta el liderazgo en una asociación automáticamente asumamos que se habla de la mesa directiva, pero la mayoría de los socios no están en la mesa directiva asi que, ¿porque no pensar que ellos tambien tengan algo que ver con la falta de liderazgo en la asociación?, ciertamente su postura es muy cómoda, por dejar la responsabilidad de la asociación a unos cuantos, pero esa es la costumbre y la manera tradicional de operar en esas agrupaciones.

Comunmente el grupo que forma la mesa directiva esta formado por los elementos más entusiastas de una asociación de profesionistas, aquellos que se han distinguido por su interés para que haya un avance en la solución de los problemas y/o proyectos del gremio.

En un grupo formado por personas que ya tienen el entusiasmo por alcanzar un objetivo común no debería haber problemas de falta de liderazgo, pero en la realidad muchas veces los compromisos de trabajo se acumulan, el tiempo pasa muy rápido y los proyectos de la asociación pueden estancarse.

El problema persiste, es decir, la falta de liderazgo. Parte de esto proviene de que muchos asumen que el liderazgo es una atribución exclusiva de aquellos que tienen una "investidura" formal (vg: jefes, directores, presidentes, coordinadores, etc.), pero el liderazgo es una actitud que todos podemos y debemos ejercer en el ejercicio de nuestra profesión a diario, para beneficio de nuestro gremio y de la sociedad.

No me refiero en específico a que el presidente de la asociación y/o su mesa directiva no tengan claro sus funciones y obligaciones, aunque en algunos casos pudiera suceder, porque algunos miembros de la mesa directiva no realizan en tiempo y forma las actividades que tienen asignadas según el estatuto de la asociación, lo cual desencadena muchos efectos nocivos hacia adentro de la misma, que en su conjunto produce una inercia hacia quedarse estáticos como grupo, lo cual produce que las aportaciones de esa asociacion o colegio de profesionistas hacia el gremio y hacia la sociedad sean nulas, que el tiempo pase y no haya logros, que los objetivos por los que fuera creada no se cumplan, y que su mera existencia tan solo sean palabras escritas en papel.

Los profesionistas que forman parte de una asociación sin particiar activamente deberían cuestionarse su postura pasiva. ¿Ingresar a un grupo para no participar en sus actividades pareceria ilógico, no es cierto?. Resulta raro pensar que si vamos a una alberca no sea para nadar, que si asistimos a un baile no sea para bailar, ingresar a un club de ciclismo para solo ver a un grupo pasearse en sus bicicletas, o a un club de atletismo y no participar en las carreras porque uno se mantenga sentado en las gradas sin hacer nada ... ¿eso tiene sentido? ... ¡claro que no!.

El ingresar a un grupo que hace algo es para hacer ese algo también, y quizás suene redundante el tener que decirlo pero es necesario: para ver a los demás mientras hacen cosas y quedarse uno sin hacer nada no hace falta ingresar a una asociación, podemos quedarnos comodamente en casa viendo la televisión.

Practicar el liderazgo es divertido y peligroso a la vez, existen muchas satisfacciones cuando las acciones se convierten en logros, en exitos, cuando el proceso creativo forja cosas, cuando se observa el movimiento de varios elementos dentro de un plan que fue forjado por uno mismo.

Sin embargo podemos decir que el liderazgo también es una navaja de doble filo, ya que las acciones pueden producir errores, fracasos, desiluciones, y nadie quiere eso, Probablemente por eso prefieren ser los "seguidores" y no los "líderes". Es mas seguro. No hay la posibilidad de equivocarse. Es muy cómodo, y probablemente si hasta aquí llegara la presentación de esta idea parecería coherente, sin embargo lo que mas causa miedo no es realmente el fracaso, sino el éxito, aunque parezca mentira, pero así es. El éxito produce miedo porque una vez que se obtiene entonces la gente espera que uno lo siga obteniendo, hay mayores espectativas de uno y eso hace nuestra vida más dura.

Conscientes de estos peligros, los profesionistas más inquietos y entusiastas de un gremio aceptan el reto de formar la mesa directiva de una asociación de profesionistas, aunque no tengan la capacitación formal de como opera una mesa directiva. Pero aún entre ellos, se espera que el liderazgo lo establesca el presidente de la mesa directiva. Desafortunadamente, el liderazgo no se obtiene por arte de magia solo por ser elegido para un puesto de ese tipo. El liderazgo tiene muchas facetas y depende de la función, la actividad, el lugar, la oportunidad, etc.

Otra faceta del liderazgo se puede apreciar en las reuniones de la mesa directiva. Resulta una pérdida de tiempo que cuando haya reuniones de una asociacón sea para platicar sobre muchos temas asociados a los compañeros profesionistas que no se ven hace tiempo así como noticias generales a nivel local o regional, pero que no se toquen los objetivos fundamentales de la razón de ser de la asociación. Si su interés es lo primero, entonces para eso existen los clubes sociales.

Las reuniones de las asociaciones de profesionistas deben ser realizadas de manera estructurada, ordenada, para hacer un uso eficiente del tiempo, con un orden del dia para cada reunion que permita evaluar avances de actividades, establecer los siguientes pasos a realizar en los proyectos, etc.

Cuando haya reuniones de la mesa directiva todos los miembros deberían llegar preparados, por un lado con el estatuto de la asociación para recordar sus funciones asi como los objetivos generales de la misma, por otro lado con la lista -grande o pequeña- de acciones y logros del último período para evaluar los avances en cada objetivo.

Asistir a las reuniones sin las "herramientas" básicas aumenta las probabilidades de estar en modo "receptivo" solamente, siguiendo los comentarios de los demas, elaborando y profundizando sobre lo que otros dicen, comentando, platicando, pero no avanzando en los objetivos de cada miembro de la mesa directiva y de las comisiones.

Es penoso observar que algunas mesas directivas han ido cayendo en un letargo respecto al marco de referencia mencionado sobre como operar para ser eficientes y eficaces, que se encuentran en crisis aún sin darse cuenta o sin querer reconocerlo.

Como ya fue mencionado, el "otro lado de la moneda" en la falta de liderazgo se encuentra enraizado de manera muy profunda en el modo tradicional en que se organizan las asociaciones de profesionistas. Se elige una mesa directiva, compuesta por profesionistas a quienes se le otorga toda la responsabilidad y confianza, y casi todos los demás socios dan un paso atrás y se convierten en meros "espectadores" de las labores de la mesa directiva, esperando noticias, logros e invitaciones a fiestas.

Si se tiene la esperanza de que la influencia de las asociaciones de profesionistas vaya más allá de la organización de asambleas o reuniones de corte académico (talleres, congresos, etc.) es necesario un cambio de paradigma respecto a nuestro concepto del liderazgo, del tipo que por falta de otro adjetivo podemos definir como "de elite" hacia otro más "participativo".

Es necesario aclarar este concepto. ¿Que es el liderazgo?. Una definición que esta disponible en Wikipedia es: "el conjunto de habilidades [...] que un individuo tiene para influir en la forma de ser de las personas o en un grupo de personas determinado, haciendo que este equipo trabaje con entusiasmo en el logro de metas y objetivos. También se entiende como la capacidad de tomar la iniciativa, gestionar, convocar, promover, incentivar, motivar y evaluar a un grupo o equipo".

Aunque tradicionalmente las definiciones expresan al liderazgo como el efecto de una persona sobre un grupo, en el contexto de su participación en una asociación el profesionista debe ser el líder de sus propias acciones, mostrar iniciativa y convicción al participar en actividades de la asociación dentro de comisiones ya formadas o mediante la creación de nuevas comisiones que se configuren ya sea con inquietudes relacionadas con el estatuto de la asociación o su extensión hacia nuevas actividades generadas por las necesidades de la sociedad de acuerdo a la visión de cada profesionista, porque es oportuno recordar algo importante, muchas comisiones son unitarias, es decir, formadas por una persona solamente.

¿Pero si este tipo de asociación se compone de profesionistas, entonces porque no asumir que cada uno de ellos pudiera ser un lider de alguno de los objetivos de la asociación?. Una opción sería la aplicación del concepto de "liderazgo distribuído" pero, ¿que es esto y cómo funciona?.

Según el blog de J.M. Lozano "El liderazgo no es algo que hacemos a otras personas, sino algo que hacemos con otras personas ... Sólo podremos lograr una visión compartida si todos trabajamos en colaboración al servicio de un objetivo común, mediante diferentes comunidades (o unidades) de liderazgo".

Si en lugar de hablar de "comunidades" les nombramos "comisiones", podemos ajustar esta definición a lo que dice el estatuto de las asociaciones cuando menciona la existencia de comisiones como grupos complementarios a la mesa directiva para avanzar en los objetivos de la asociación. Cada comisión con un objetivo, cada una formada por miembros de la asociación. Entonces, dentro de las comisiones debe ejercitarse un liderazgo que no tiene que ser necesariamente el del líder de la comisión sino uno distribuído en todos los miembros, porque de otro modo volveríamos al problema de "uno lidereando y los demás solo como seguidores".

Cada profesionista dentro de la asociación debería de ser un lider, claro, en el ámbito de sus intereses particulares, ya sean de difusión, vinculación, organización del congreso, etc. En este contexto, si todos fueran líderes entonces TODOS estarían integrados en comisiones (una o varias) para ejercer su liderazgo y obtener logros de distinta magnitud pero que siempre serán mayores a no hacer nada, a ser meros espectadores, seguidores, miembros de “la bola” que como no implementan proyectos no tienen el peligro de equivocarse, pero que se sienten con autoridad para criticar a aquellos que emprenden proyectos en los que a veces hay triunfos pero a veces fracasos.

Una vez mas debemos preguntarnos, ¿cual es el objetivo de asociarnos?, ¿cual es el objetivo de reunirnos?, ¿como definimos el logro de nuestras espectativas? ... Esas son preguntas importantes que demos tener presentes.

Para mejorar la eficiencia de una asociación un concepto que ha resultado de mucha utilidad es lo que se conoce como el efecto del "trabajo hormiga”, definido como la actividad de muchas personas haciendo poco cada una, pero que en su conjunto representa mucho esfuerzo acumulado, comparado con el trabajo arduo de muy pocos (vg: una mesa directiva), con pocos logros específicos.

El “trabajo hormiga” genera sinergias, su motor es el entusiasmo y el liderazgo, sus alcances son muy amplios y evolucionan contínuamente, no están limitados por lo expresado en un documento (el estatuto de la asociación) redactado hace años por otras personas que enfrentaron otras realidades.

El trabajo de una mesa directiva por lo general se circunscribe a realizar actividades principales predefinidas, sus esfuerzos están limitados implícitamente por el estatuto ya que sus atribuciones fueron definidas en los artículos que lo forman, y por lo anterior sus actividades son menores en cantidad y diversidad, mas de rutina que novedosas.

Sería muy bueno que en las asociaciones de profesionistas de las ciencias del mar en la República Mexicana hubieran comisiones de discusión para analizar los avances que están ocurriendo en cada una de las areas de especialidad (ecología, pesquerías, acuicultura, contaminación, etc.), ya sea por la influencia de la tecnología, de las actividades políticas y económicas, del cambio climático, etc. La naturaleza de esas comisiones debería ser permanente pues la frecuencia de los cambios va aumentando.

Ojalá este ensayo genere discusión adentro de las asociaciones para que los miembros que se han caracterizado por ser meros espectadores se motiven a ser proactivos. Recurden que es sano cuestionarnos sobre nuestra visión de lo que es una asociación de profesionistas. El resultado pudiera ser una mayor participación de todos los socios a corto, mediano y largo plazo.

*     *     *

Este boletín electrónico es el órgano informativo de la Asociación de Oceanólogos de México (ASOCEAN) y tiene una frecuencia variable. Si quiere formar parte del comité editorial o tiene comentarios para el editor de este boletín, puede escribir al buzón de correo electrónico boletín@asocean.org y se le responderá oportunamente. Se le invita cordialmente a conocer los beneficios para socios activos de la ASOCEAN.

*   Boletín anterior INDICE DE BOLETINES   Boletín siguiente *